Pensé en las cosas que podía decirte, cuando las palabras se agotan y el interés se desvanece.

Me pasó de nuevo lo que le pasa a muchos, la ilusión del cariño empañó la vista de mi conciencia y caí en tus brazos, varias veces y sin bacilar me tiré al vacio por ti, entregando mucho, recibiendo poco.

Me sobran palabras para hablarle a mi mente y decir que todo va a estar bien, pero los pensamientos intrusivos no mienten, me dan un golpe directo a la realiad y caigo de nuevo al suelo.

Aceptala, la realidad amarga, marchita, sin vuelta atrás.

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