El pasado

 Hay muchas cosas que me cuesta soltar, personas, lugares, objetos entre otros. La veces que he pensando en todo lo que he sufrido y por las cosas que he pasado no para no pensar que he estado muy sola, he sido pequeña, pero también he sido un soporte para algunas personas, las que permití entrar en mi pequeño corazón y que ocuparon un espacio en donde los recuerdo con todo, lo bueno, lo malo, lo que no se puede contar y lo que gritan a voces.

Cada lugar dentro de mis recuerdos está ocupado por todo lo que construyó y entre estos espacios también estoy yo, abandonada en una pequeña habitación pensando que el lugar que construyo para los demás también son mios, pero hasta ahora no había tomado parte de ellos, porque yo, como contenedor de todo esto soy la que debería dejar que cada de unos de estos espacios vivieran en paz dentro de mi, como siempre quise que lo hicieran.

En el momento de soltar y dejar que todos estos recuerdos se conviertan en pequeños agradecimientos, porque hay tanto por lo que lamentarse pero aún más por agradecer de todos los que estuvieron conmigo, los que ya no están los que permanecen de vez en cuando y los que ganaron un lugar permanente en mi, es hora de dejarlos descansar por fin y junto a ellos poder también descansar yo.

Cada uno de estos vinculos que construí los llevo tan aferrados a mi, como si no quisiera que nunca desaparecieran y claro que nunca lo harán, pero, ya es hora de dejar espacio para lo que se viene, no quiero vivir aferrada a lo que ya fue, al dolor insoportable de todas las noches anhelando lo que ya no existe, pidiendo lo que nunca fue y nunca será. Quizá aún no es tarde para mi, para reparar todo lo que parece roto, para tomar parte de mi misma y reconectarme con la persona que quiere vivir un futuro.

Quizá aún no es tarde para crecer y mirar a la persona que fue en el pasado con todo el cariño que merece, porque me permitió llegar hasta donde estoy ahora.

Gracias por todo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Pasado mañana